Noticias de interés para las entidades de L'Hospitalet de Llobregat
Entrevistamos Eulàlia Comas, directora de la Asociación Narinan Projecte Social Familiar, creada en el 2016 para reforzar la educación de niños en situación de vulnerabilidad, especialmente en lengua y matemáticas.
Origen y motivación de la entidad
La Asociación Narinan Projecte Social Familiar nace el año 2016 a partir de la experiencia de voluntariado de dos personas en el programa Lècxit, una iniciativa impulsada por la Fundación Bofill destinada a promover la lectura entre niños. Durante esta experiencia, la presidenta de la entidad, Sylvia Wangüemert, y la actual directora, Eulàlia Comas, detectaron que muchos de los niños y niñas con quienes trabajaban no sólo necesitaban apoyo en la lectura, sino también acompañamiento para hacer los deberes y seguir el ritmo escolar.
Muchos de estos niños provenían de entornos sociales vulnerables, en los que por diversos motivos -como dificultades económicas, barreras lingüísticas, horarios laborales complicados o situaciones de desestructuración familiar- no podían recibir el apoyo académico necesario en casa. Esta falta de acompañamiento hacía que algunos alumnos quedaran descolgados del ritmo del aula.
Ante esta realidad, los impulsores del proyecto decidieron crear una entidad que ofreciera refuerzo escolar gratuito y en catalán a niños de primaria (entre 6 y 12 años). El modelo de trabajo se basa en grupos muy reducidos, en los que cada voluntario acompaña un máximo de tres alumnos. Este sistema permite establecer vínculos estables y proporcionar a los niños un espacio de confianza, seguridad y apoyo personalizado que a menudo no pueden encontrar en el entorno familiar.
Con el tiempo, este refuerzo educativo se ha complementado con otras actividades socioeducativas, como la logopedia, la música, el teatro o la lectura, con el objetivo de fomentar tanto el desarrollo académico como la integración social y cultural de los niños.
Objetivos y valores fundacionales
El principal objetivo de Narinan es garantizar la igualdad de oportunidades educativas para todos los niños, independientemente de su contexto social o familiar. La entidad parte de la convicción de que el rendimiento académico no tendría que estar condicionado por situaciones de pobreza, carece de apoyo familiar o dificultades de integración social.
Cuando estas circunstancias no se compensan, muchos niños desarrollan dificultades de atención o aprendizaje y pueden quedar progresivamente desfasados con respecto al ritmo de la clase. Esta situación incrementa el riesgo de abandono escolar prematuro y contribuye a perpetuar el círculo de la pobreza
Por este motivo, Narinan defiende el papel de la educación como herramienta fundamental para romper este círculo. Actuar en las primeras etapas educativas permite prevenir desigualdades futuras y favorecer más integración social y laboral en la vida adulta.
Evolución territorial e implantación en el territorio
Cuando se creó en el 2016, Narinan inició su actividad en un centro cívico, en que participaban niños procedentes de diversas escuelas y con derivaciones de los servicios sociales. Sin embargo, este modelo presentaba limitaciones, ya que dificultaba la coordinación directa con los centros educativos y el seguimiento de los alumnos.
Por este motivo, el año 2017 la entidad decidió trasladar su actividad directamente a las escuelas. La primera implantación fue en la Escuela Màrius Torres, en el barrio de Collblanc. Posteriormente, el proyecto se amplió en la Escuela Pep Ventura, el año 2022, y en la Escuela Charlie Rivel, el año 2024.
Actualmente, Narinan trabaja en nueve espacios educativos: ocho escuelas y una biblioteca. Sólo en el barrio de Collblanc, la entidad atiende cerca de 90 niños en las tres escuelas con que colabora, una cifra que representa un crecimiento notable con respecto a los 33 alumnos que participaban en el proyecto en el 2017.
La incorporación progresiva de actividades complementarias -como el teatro o el club de lectura- ha contribuido a ampliar el impacto educativo y social de la entidad.
Recursos humanos y funcionamiento
El funcionamiento de Narinan se basa en la combinación de personal técnico y voluntariado. Las actividades se desarrollan en horario extraescolar y cada centro educativo cuenta con un referente o coordinador que se encarga de organizar la actividad, supervisar el trabajo de los voluntarios y garantizar el buen funcionamiento de las sesiones.
El equipo técnico central está formado actualmente por dos personas (una a jornada completa y una a media jornada), mientras que seis profesionales contratados ejercen la función de referentes en los diferentes centros educativos.
Con respecto al voluntariado, la entidad cuenta con aproximadamente 140 voluntarios en el conjunto del proyecto, de los cuales unos 47 participan en El Hospitalet. Estas personas son una pieza clave para garantizar el acompañamiento personalizado de los niños.
Además, la entidad también cuenta con profesionales especializados, como logopedas, que ofrecen apoyo específico a los alumnos que lo necesitan.
Colaboraciones y financiación
Narinan mantiene una estrecha colaboración con los centros educativos donde desarrolla su actividad. Las escuelas identifican a los alumnos que pueden beneficiarse del programa y reciben informes periódicos de seguimiento sobre su progreso académico y conductual.
La entidad también colabora con otras organizaciones para ofrecer las actividades complementarias, que también son gratuitas. Así, Chaflán, una entidad de Barcelona que promueve la integración social a partir de las artes escénicas, proporciona los monitores de teatro y música, mientras que el club de lectura, que se hace a la Escuela Pep Ventura, cuenta con la colaboración de la librería Semillas del Hospitalet.
Con respecto a la financiación, aproximadamente el 30% de los recursos provienen de subvenciones públicas, mientras que el 60% procede de entidades privadas, fundaciones y donaciones particulares.
Proyectos y perspectivas de futuro
Entre los proyectos de futuro más relevantes, destaca una colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). En este proyecto, estudiantes de informática desarrollan herramientas para medir el impacto educativo y social de la actividad de Narinan.
El objetivo es obtener indicadores cuantitativos que permitan evaluar aspectos como la mejora académica de los alumnos, el desarrollo de la autoestima, la participación en clase o la capacidad de socialización. Este sistema también permitirá explicar con más precisión a los donantes qué impacto real tienen sus aportaciones.
Además, la entidad quiere consolidar y ampliar las actividades complementarias existentes, especialmente el club de lectura, que actualmente funciona como prueba piloto en una escuela. También se plantea incorporar nuevas iniciativas, como actividades musicales u otros proyectos culturales que favorezcan la integración social y el desarrollo personal de los niños.
Localización y contactos
Boletín de la Oficina de Entidades de L'Hospitalet